
Es el yacimiento de gas de Pars Sur, se encuentra en la costa sur del territorio persa y es considerado el más grande del mundo.
Compartido entre Irán y Qatar y con una extensión aproximada de 10.000 kilómetros cuadrados se encuentra el campo de gas más grande del mundo. Clave para el suministro energético internacional, lo que eleva la preocupación por posibles interrupciones en la producción y exportación de gas natural.
En respuesta, Teherán ha lanzado ataques contra instalaciones energéticas de aliados de Estados Unidos en la región. Entre los objetivos se encuentra la principal refinería de gas natural licuado en Qatar, además de infraestructuras en Baréin y Arabia Saudí.
Este conflicto energético no solo incrementa la inestabilidad regional, sino que también amenaza con impactar los precios del gas y la seguridad energética a nivel global.




