
José 'Piculín' Ortiz, considerado el mejor jugador de la historia de Puerto Rico, falleció a los 62 años.
El legendario basquetbolista puertorriqueño José 'Piculín' Ortiz falleció en la madrugada de este martes a los 62 años tras un período de más de dos años de haber sido diagnosticado con cáncer colorrectal, según confirmó la Federación de Baloncesto de Puerto Rico.
Interesante leer: https://prensadiaria.com.do/presidente-abinader-informa-instalaciones-para-jjcc-2026-estan-en-un-90-por-ciento/
Piculín construyó una destacada carrera internacional durante 24 años y fue un referente de la Selección de Puerto Rico por más de dos décadas, entre 1983 y 2004. También había sido inducido al Salón de la Fama de la FIBA.
Ortiz, quien compitió en cuatro Juegos Olímpicos (Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004) y cuatro Mundiales (España 1986, Argentina 1990, Canadá 1994, Grecia 1998 y Estados Unidos 2002) y jugó en la liga de su país, la NBA, la liga ACB de España y Grecia, entre otras, falleció apenas iniciado este martes.
El legendario pivote se encontraba recluido en el Hospital Ashford, en San Juan, desde el 1 de mayo, y se mantuvo acompañado en todo momento por su esposa, Sylvia Ríos, así como por su hija, Neira, familiares y allegados.
Piculín fue un líder indiscutido en la Selección de Puerto Rico y fue, sin dudas, el mejor jugador de la historia de su país. Además de en Juegos Olímpicos y Mundiales, brilló en los Torneos de las Américas, competición en la que tiene el récord de participaciones con 9 (1984, 1988, 1992, 1993, 1995, 1997, 1999, 2001 y 2003) y se consagró campeón en el Preolímpico de 1995. Además, ostento el récord de puntos hasta que fue superado en el Preolímpico de México 2015 por Luis Scola.
Nacido en Albonito y criado en Cayey (Puerto Rico, 1963) llegó a competir en la NBA, después que Utah Jazz lo eligiera con el número 15 en el draft de 1987. La franquicia lo tuvo en su equipo durante dos temporadas: 1988-1989 y 1989-1990.
Piculín Ortiz se destacó en dos etapas en la liga de España, en la que vistió la camiseta de CAI Zaragoza, antes de ir a la NBA, y a su regreso jugó en Real Madrid, Barcelona, Andorra y Unicaja Málaga. Con el conjunto azulgrana, ganó la Copa del Rey y fue subcampeón de la Copa de Europa.
Además, jugó en los griegos Gymastikos Larissas, Iraklis Creta y Aris Tesalónica, equipo con el que ganó la Copa Korac.
El básquetbol mundial está de luto con la partida de una gloria del deporte.
Problemas legales
Su vida, sin embargo, no estuvo exenta de controversia. El 29 de junio de 2011, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (Ice, por sus siglas en inglés) hicieron un allanamiento en una residencia del exbaloncelista ocuparon 218 plantas de marihuana junto con cartuchos para fusil AR-15. Ortiz admitió a las autoridades que el material le pertenecía. Ortiz fue condenado a seis meses de cárcel, pero gran parte de la pena la cumplió en un hogar de rehabilitación.
Ortiz admitió en aquel entonces que padeció de depresión severa, lo que lo llevó al mundo de las drogas.
“Tuve ese problema y fue a peor. Ya en los últimos días fue bastante difícil. Estaba pasando por muchas cosas personales que venía arrastrando desde hace años. Uno estaba como con una chiringa, tratando de tomar aire para elevarse, pero cada vez era peor. Creo que no busqué la ayuda a tiempo”, admitió.
A la cima de la historia
Con todos sus problemas en el pasado, Ortiz rehízo su vida, apoyado en su esposa, Silvia Ríos y en el resto de su familia. Retomó una carrera de empresario que había iniciado años atrás y en el 2018 abrió una pizzería en el área de la Parguera, la cual gozó de mucho éxito.
Y en marzo de 2019, recibió una llamada ansiada, pero inesperada. Ortiz se convertiría en el segundo boricua en ser exaltado al Salón de la Fama del Baloncesto Internacional (FIBA), detrás de Teófilo “Teo” Cruz (2007).
Fue la culminación de una carrera soberbia, protagonizada por un ser humano de carne y hueso, con sus altas y sus bajas, pero que siempre puso primero a Puerto Rico.
“Me siento muy honrado y agradecido. Este es un momento para la historia. Un momento importante para Puerto Rico”, declaró Ortiz a la conclusión de la ceremonia que se llevó a cabo en Pekín, China.
“Si ser inmortal representa que todo el mundo se acuerde de ti, bienvenido sea. Es la parte bonita de tantos años dedicados a este deporte”, sentenció.
Fuentes: ESPN/Primerahora




